Kioto
Templos dorados, el bosque de bambú de Arashiyama y las callejuelas de geishas de Gion.

El país donde lo antiguo y lo futuro conviven en calma. Los cerezos de Kioto, el silencio de un ryokan con onsen, el monte Fuji al fondo y Tokio encendida de noche.
Por qué enamora
Japón es la luna de miel de los que quieren descubrir, no solo descansar. Un viaje de contrastes preciosos: la modernidad vibrante de Tokio, la serenidad de un baño termal frente al Fuji, los templos de Kioto y una cocina que es un viaje en sí misma.
JapónQué no os podéis perder
Templos dorados, el bosque de bambú de Arashiyama y las callejuelas de geishas de Gion.
Una posada tradicional, kaiseki de temporada y un baño termal al aire libre bajo las estrellas.
El volcán perfecto desde Hakone o el lago Kawaguchi, mejor con los cerezos o la nieve.
Neones de Shibuya, un sushi de barra impecable y la ciudad más viva del planeta.
Gastronomía
Un universo: el sushi de barra, el ramen humeante, el kaiseki de temporada del ryokan, el wagyu que se deshace y el ritual del té matcha. Comer en Japón es media razón para ir.
Cultura
El equilibrio entre tradición y vanguardia: templos zen junto a rascacielos, la ceremonia del té, los cerezos como acontecimiento nacional y una educación y limpieza que sorprenden.
El consejo del travel designer
«Meted un ryokan con onsen privado en mitad del viaje: es el descanso perfecto entre el bullicio de Tokio y Kioto.»
Lunas de miel por Japón