Roma eterna
El Coliseo, la Fontana di Trevi y el Vaticano, y luego perderse por el Trastevere con un gelato.

La dolce vita hecha viaje: la Roma eterna, la Costa Amalfitana colgada del mar y los faraglioni de Capri. Arte, limoncello y atardeceres que saben a cine.
Por qué enamora
No hay país que junte tanta belleza por metro cuadrado: ruinas milenarias, pueblos que caen al mar, la mejor comida del mundo y una forma de vivir que enamora. Cerca de casa y, sin embargo, siempre nueva. La luna de miel clásica que nunca falla.
ItaliaQué no os podéis perder
El Coliseo, la Fontana di Trevi y el Vaticano, y luego perderse por el Trastevere con un gelato.
Positano, Ravello y Amalfi: pueblos verticales sobre un mar azul intenso, en barco privado.
Los faraglioni, la Gruta Azul y el aperitivo en la piazzetta más elegante del Mediterráneo.
Pasta fresca, mozzarella de búfala, limoncello y vinos con vistas al golfo.
Gastronomía
La cocina más querida del planeta: pasta y pizza napolitana de verdad, marisco del Tirreno, mozzarella, limoncello y helados artesanos. Comer aquí es media razón para venir.
Cultura
Dos mil años de arte e historia en cada esquina, y la calidez mediterránea del sur: la familia, la sobremesa, el paseo del atardecer. Belleza y buena vida a partes iguales.
El consejo del travel designer
«Recorred la Amalfitana en barco privado, no en coche: las curvas cansan y desde el mar los pueblos quitan el sentido.»
Lunas de miel por Italia