Arrozales de Tegallalang
Terrazas de un verde imposible talladas a mano durante siglos.

Arrozales esmeralda, templos entre la bruma y piscinas suspendidas sobre la jungla de Ubud. A un salto en barco, las Gili: arena blanca, tortugas y ni un solo coche.
Por qué enamora
Bali combina como pocos sitios la aventura y el mimo: por la mañana un templo escondido en la selva, por la tarde un spa entre arrozales, y de fondo una espiritualidad que se respira en cada ofrenda de flores. Rematar en las Gili es el final perfecto.
Bali & las GiliQué no os podéis perder
Terrazas de un verde imposible talladas a mano durante siglos.
Tirta Empul, Lempuyang y sus 'puertas del cielo' antes de que llegue nadie.
Piscina infinita colgada sobre el valle, con el rumor del río abajo.
Snorkel a pocos metros de la orilla entre tortugas verdes en agua cristalina.
Gastronomía
Nasi y mie goreng, satay a la brasa, el babi guling de las celebraciones y cafés de especialidad entre arrozales. Bali es también capital mundial de la cocina sana y vegetal.
Cultura
El hinduismo balinés lo impregna todo: ofrendas diarias de flores, templos en cada esquina, danzas y una hospitalidad dulce. Una isla espiritual de verdad, no de folleto.
El consejo del travel designer
«Dividid el viaje: jungla en Ubud, acantilados en el sur y playa sin coches en las Gili. Tres Balis en uno.»
Lunas de miel por Bali & las Gili